robando buñuelos

Los buñuelos  de viento son típicos del día de todos los  Santos y también de Cuaresma. Y ya que estamos en cuaresma me he animado con ellos. En realidad yo los hago con bastante frecuencia, pues gustan mucho y se hacen en un periquete. No  tienen   mucha dificultad, pero, como a todo, hay que cogerle el punto.

 

Os cuento como hacer unos buñuelos de viento esponjosos, deliciosos y fácil.

Ingredientes

  • 400 g de harina de fuerza
  • 1/2 litro de leche
  • 200 ml de agua
  • 100 g de azúcar
  • 125 g de mantequilla
  • 50 ml de anís
  • 1 sobre de levadura tipo royal
  • 5 ml de sal
  • 5 ml de bicarbonato
  • corteza de limón
  • 1 rama de canela
  • 6 huevos
  • aceite de girasol para freír

y manos a la obra

  • Pongo la leche y el agua con el azúcar, la mantequilla, el anís, la corteza de limón y la canela a infusionar. Lo dejo reposar un par de horas, o incluso hasta el día siguiente.
    thumb_DSC_7340_1024
  • Acerco de nuevo la mezcla al fuego y  quito los tropezones (limón, rama de canela, anises).
  • Cuando rompe a hervir lo aparto y vuelco la harina, que previamente he tamizado con la sal el bicarbonato y el royal, de golpe en la olla.
  • Con una espátula de madera mezclo rápida y energéticamente hasta que la harina está totalmente integrada y consigo una pasta consistente y sin grumos que se separa de las paredes.
  • Lo dejo enfriar un poco y después voy añadiendo los huevos  uno a uno. No añado el siguiente hasta que el primero está totalmente mezclado.

¿Cómo los frío?

  • Pongo bastante aceite de girasol en una sartén grande y profunda, porque necesitan espacio para subir y girar en la sartén.
  • No dejo que se caliente mucho porque se queman y no suben, pero tampoco puede estar muy frío pues quedarían muy aceitosos.
  • Voy cogiendo  porciones  de masa con dos cucharas, no muy grandes  y las voy echando en la sartén.
  • Con cuidado de no acumularlas, pues crecen bastante y necesitan espacio para girar. Veréis que van subiendo y dando vueltas ellos solos.
  • Cuando están dorados  los quito para una fuente con papel absorbente.
  • Primero los pongo a escurrir en  una fuente con papel absorbente y luego los coloco en un plato y le pongo azúcar glasé.
  • Como veis hoy he tenido un poco de ayuda en este paso y están bastante azucarados, pero han quedado estupendos con ese toque de gracia tan especial.

espolvoreando azúcar

Podéis tomarlos así o rellenarlos al gusto de cualquier crema que os guste. Aquí no gustan las cremas, así que calentitos y adentro.

thumb_DSC_7384_1024

thumb_DSC_7390_1024

Consejos

  • Es importante usar una harina de fuerza y que la pasta esté en su punto, pues si  se queda muy líquida, al freírlos saldrán aceitosos, probablemente suban mucho y luego se desinflan.
  • Si por el contrario está muy dura no van a subir y van a quedar apelmazados y crudos por dentro. Dependiendo de la harina que utilizo el punto de la pasta puede variar.
  • Yo añado un huevo más o menos dependiendo de la necesidad, pero eso es algo que tendréis que ir valorando vosotros dependiendo de la marca de harina que utilicéis. Yo recomiendo usar siempre la misma, y una vez tengáis el punto de la receta no variarla.
  • Para freír, que el aceite no esté demasiado caliente pues formarán corteza y se quedaran crudos por dentro.

Los buñuelos tienen mucho peligro  y son muy viciosos pues una vez coges el primero sin darte cuenta te has comido una docena. ¿Quién se puede resistir?

Os dejo un enlace al video por si os ayuda.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *