Esas galletas grandes, redondas, del tamaño del vaso con el que las cortaba y muy duras, con un sabor a nata, esa nata casera que le sacaban a la leche casera y que hoy en día tanto nos cuesta conseguir.

Pues aquí os dejo la receta de esta maravilla de galletas, como las que hacía la abuela. Más o menos finas o más o menos dulces, pues cada abuela las hacía de una manera diferente. Después de varias catas con personas diferentes para conseguir el punto de la masa y la receta, he concluido que el punto de dulzor y el grosor de la masa era variable en función de cada abuela. Por lo tanto, y una vez conseguida la formula, mi consejo es que las hagas y luego ajustes la cantidad de azúcar o el grosor de la masa al estirarlas, al recuerdo que tú tengas de las galletas de nata.

galletas con café

Ingredientes para hacer las galletas de nata

  • 1 vaso de nata
  • 1 vaso de azúcar
  • 3 vasos de harina con poca fuerza (o un poco más, dependiendo de la harina que utilicemos)
  • 1 pizca de sal

Como hacer galletas de nata

Pesamos todos los ingredientes y en un bol mezclamos el vaso de nata con el vaso de azúcar. Le añadimos poco a poco los tres vasos de harina. Yo he usado harina gallega autóctona, una harina con poca fuerza. Si usáis otros tipos de harina, quizás tendréis que ajustar un poco la cantidad.

Mezclamos todo, y vamos amasando poco a poco, y si nos queda muy blanda y pegajosa añadimos un poquito más de harina. La dejamos reposar un poco y después de media hora de reposo, la seguimos trabajando y plegando hasta que esté elástica y se despegue de las manos. (Quizás cuesta un poco, pero trabajándola se consigue, haciendo incluso pliegues como al hojaldre).

La dejamos reposar de nuevo una hora y después de este último reposo formamos las galletas. Encendemos el horno a 200 °C y mientras se va calentando hacemos las galletas.

Ayudándonos de un rodillo (o la botella, como hacían las abuelas) estiramos la masa finita, o del grosor que nos guste, y ayudándonos de un vaso, dado la vuelta, la cortamos. Las vamos colocando en la bandeja del horno, y cuando las tengamos listas las cocemos a 180 °C unos 15-20 minutos. Al no llevar levadura apenas crecen, por lo que no es necesario que nos queden muy espaciadas en la bandeja.

Una vez que se comienzan a dorar, las retiramos y las dejamos enfriar en una rejilla.

Las galletas de nata de la abuela

 Y una vez frías se irán poniendo más duras y crujientes, y las podemos guardar en la caja de la abuela.

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