La torta imperial de Vigo es un clásico de la repostería gallega, muy ligada a las fiestas y celebraciones. Su base es una masa suave y esponjosa fermentada, que se rellena con una deliciosa crema de nata cocida, dándole un sabor único y una textura inconfundible. Aquí te dejamos la receta paso a paso para que puedas prepararla en casa.
Ingredientes
(Para un molde de 35×25 cm)
Para el fermento con levadura:
-
100 g de leche entera
-
10 g de levadura fresca de panadero
-
100 g de harina de trigo
-
100 ml de nata para montar (mínimo 35% MG)
Para la masa final:
-
250 g de harina panadera de fuerza media (W160 aprox.)
-
2 huevos
-
70 g de mantequilla
-
50 g de azúcar
-
Una pizca de sal
Para la crema de nata:
-
350 ml de nata para montar (mínimo 35% MG)
-
100 g de azúcar
Cómo hacer la torta imperial de Vigo
-
Preparamos el fermento
En un bol, mezclamos la leche templada, la levadura desmenuzada, la harina y la nata. Lo tapamos y lo dejamos fermentar unas 8 horas, o hasta que haya crecido visiblemente y tenga burbujas. -
Hacemos la masa final
Cuando el fermento esté listo, lo colocamos en un bol grande junto con la harina, los huevos, la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar y la sal. Amasamos bien hasta obtener una masa suave, elástica y homogénea. -
Primera fermentación
Tapamos la masa y la dejamos fermentar en un lugar templado hasta que doble su volumen. -
Formamos la torta
Una vez fermentada, volcamos la masa sobre un papel de horno y le damos forma redonda o ligeramente ovalada, ajustándola al tamaño del molde. Tapamos de nuevo y dejamos fermentar por segunda vez. -
Preparamos la crema de nata
Mientras la masa fermenta, ponemos la nata y el azúcar en un cazo y cocemos a fuego medio, removiendo, hasta que espese ligeramente. Retiramos del fuego y dejamos enfriar. -
Horneamos la torta
Cuando la masa haya levado por segunda vez, le hacemos unos huecos con los dedos y la horneamos a 180 °C durante unos 20 minutos, o hasta que esté dorada y cocida por dentro.
-
Rellenamos con la crema
Sacamos la torta del horno y vertemos la crema de nata en los huecos aún en caliente. -
Reposo en frío
Una vez templada, guardamos la torta en la nevera hasta el momento de servir.
Es una torta elegante, deliciosa y perfecta para una merienda especial.
✨ Muy pronto, compartiremos también la versión sin gluten.
Y si te gustan las recetas tradicionales gallegas, no te pierdas todo lo que comparto aquí, donde el sabor de siempre sigue vivo cada día.


