Ingredientes
Para la masa fermentada de Viena
Para la masa final
- toda la masa fermentada anterior
- 350 g de harina de fuerza
- 2 huevos
- 90 ml de nata
- 70 g de azúcar
- 30 ml de licor de naranja o almibar de naranja
- ralladura de 1 naranja
- 70 g de mantequilla a punto de pomada
- 5 g de levadura fresca
- 1 pizca de sal
- huevo batido para pincelar
Para el glaseado
- 100 g de azúcar glas
- 2 cucharadas de nata o unas gotas de zumo de naranja
Cómo hacerlo
1. Prepara la masa fermentada
Mezcla la harina, la leche y la levadura hasta formar una masa sencilla.
Tapa y deja fermentar hasta que crezca bien. Puedes dejarla unas horas a temperatura ambiente o guardarla en la nevera hasta el día siguiente.
2. Haz la masa
Pon en el bol de la amasadora la masa fermentada, la harina, los huevos, la nata, el azúcar, el licor de naranja, la ralladura, la levadura y la sal.
Amasa unos minutos hasta que todo esté integrado.
3. Incorpora la mantequilla
Añade la mantequilla poco a poco y sigue amasando hasta conseguir una masa lisa, suave y algo pegajosa.
4. Primer reposo
Tapa la masa y deja reposar hasta que aumente de volumen.
Si te encaja mejor, también puedes dejarla en frío toda la noche.
5. Forma los bollos
Saca la masa, deja que se atempere si estaba en frío y divide en porciones.
Forma bollitos y colócalos en el molde o bandeja que vayas a usar.
6. Segundo levado
Deja fermentar hasta que estén bien hinchados y ligeros.
7. Decora y hornea
Pincela con huevo batido.
Haz la glasa mezclando el azúcar glas con la nata o con un poco de zumo de naranja, y ponla por encima en forma de cruz o como más te guste.
Hornea a 180 ºC unos 18-20 minutos, hasta que estén dorados.
8. Enfría
Déjalos templar sobre rejilla.



