Las torrijas es una receta de siempre, y en época de Semana Santa nos encanta hacer este postre clásico y tan sencillo y con un toque diferente como estas torrijas caseras de café y canela, pero que como todo tiene algún que otro truquito que os cuento.

Torrijas caseras

El pan sin duda es fundamental a la hora de hacer torrijas, pero ya sabemos que aunque hoy podemos hacer pan para torrijas, al menos en mi casa, mi abuela usaba el pan que sobraba. Bueno, en los últimos años, pues me contaba mi madre que cuando ella era niña, no había pan de trigo y cuando lo había no sobraba. Recuerdo a mi abuela que hacía las torrijas con pan de barra seca y era una manera de aprovecharlo. Simplemente, mojaba el pan en leche, lo rebozaba en huevo y las freía. Por encima le echaba azúcar y ya las tenía. Hoy hacemos pan de torrijas. infusionamos la leche, las tostamos con mantequilla y por encima les ponemos un almíbar. Pero al final no dejan de ser torrijas.

Os cuento cómo hice estar torrijas caseras con café. He usado un pan denso, por ello y para que me quedasen cremosas por dentro he añadido la leche caliente. Si usáis un pan con una miga floja, poned la leche fría o templada, si no se deshace.  La temperatura de la leche es, por tanto, un detalle muy importante para unas torrijas perfectas, y tendremos que variarlo dependiendo del pan que tengamos.

Receta de torrijas

Ingredientes para hacer torrijas de café y canela

Para las torrijas:

  • 400 ml de leche
  • 1 rama de canela 1
  • 30 ml de licor de canela (opcional)
  • Esencia de café 
  • 6 rebanadas de pan especial torrijas
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva suave o girasol para freír
  • Azúcar y canela para espolvorearlas o miel

Cómo hacer torrijas de café y canela

En un cazo echamos 500 ml de leche entera y le añadimos 1 rama de canela, y 30 ml de licor de avellanas y esencia de café. Acercamos el cazo al fuego y lo calentamos a fuego suave para que se vaya infusionando poco a poco durante unos 10 minutos.

Mientras tanto, cortamos el pan en rebanadas uniformes, y las colocamos en una bandeja. Cuando la leche llegue al punto de ebullición la apartamos, dejamos que atempere un poco y se la añadimos poco a poco al pan. Dejamos que repose la leche con el pan, hasta que se absorba toda la leche y estén frías.

Rebozando las torrijas

Cuando ya el pan esté bien remojado en la leche, batimos 2 huevos y en una sartén calentamos aceite. Aparte en un plato batimos 2 huevos, donde iremos rebozando las torrijas. Con cuidado y ayudados con una espátula, cogemos una rebanada de pan, la pasamos por huevo, la rebozamos por los dos lados y la echamos en la sartén con el aceite caliente. La vamos friendo todas de la misma manera. Dejamos que se frían a fuego medio, por un lado, le damos la vuelta y las freímos por el otro lado. Una vez están bien doraditas, las vamos retirando para un plato forrado con papel de cocina, para escurrir el exceso de aceite. Una vez las tengamos listas, las colocamos en una fuente, y las servimos, acompañadas del almíbar o un poco de azúcar con canela.

Plato de torrijas

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