Crema de cacao y avellanas casera, sin azúcar y sin gluten

¿Quién no se ha comido un bocadillo de Nocilla o Nutella alguna vez? O incluso a cucharadas, directamente del bote, mirando a ver si alguien entraba en la cocina. Aún me duele la barriga y los dientes solo de pensarlo.

Pues si aquella os gustaba, esta casera, con ingredientes de calidad, os va a encantar y tiene todavía más peligro. Avellanas tostadas, chocolate negro de verdad, una pizca de sal y nada de azúcar añadido. Lista en quince minutos y, sobre todo, con sabor a algo.

Os cuento cómo la hice.

crema de cacao y avellanas

Por qué esta versión funciona

He hecho esta crema muchas veces y le he ido afinando las cantidades. Esta vez la he querido sin azúcar y sin gluten certificado, así que cambié dos cosas respecto a la receta original del blog:

  • Chocolate negro 70 % sin gluten en lugar de chocolate con leche. Da más sabor, menos dulzor y un color más intenso.
  • Eritritol pulverizado para suavizar el amargor del cacao sin disparar el azúcar.

El resto es lo de siempre: avellanas tostadas bien trituradas hasta soltar su aceite, una cucharada de coco para que la textura quede untable y un toque de vainilla y sal que cambia la receta entera.

Si tenéis niños en casa o vais a regalarla a alguien que prefiera algo más dulce, podéis usar chocolate con leche y azúcar de coco o panela en lugar del eritritol. Os dejo la versión con chocolate con leche aquí: Crema de cacao y avellanas casera para meriendas como las de antes.


Ingredientes

Para un bote mediano (≈ 350 g):

  • 150 g de avellanas tostadas y peladas
  • 150 g de chocolate negro 70 % sin gluten
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • 2-3 cucharadas de cacao puro en polvo (al gusto)
  • 1-2 cucharadas de eritritol pulverizado (al gusto)
  • 1 cucharilla de café de pasta de vainilla
  • 1 pizca de sal

Una nota sobre el eritritol: uso siempre el pulverizado (tipo glas), nunca en cristales. El que viene en grano queda arenoso en boca y no acaba de integrarse bien en la crema. Si solo tenéis del granulado, lo podéis pasar un minuto por el molinillo de café o por la Thermomix antes de empezar.


Paso a paso

1. Triturar las avellanas

Ponemos las avellanas tostadas y peladas en un procesador potente. Trituramos durante 5-7 minutos, parando cada poco para bajar lo que se pega a las paredes.

Al principio quedará un polvo seco, después una pasta espesa y, finalmente, una crema brillante y fluida. Tened paciencia: la magia ocurre cuando las avellanas sueltan su aceite natural. No hace falta añadir nada más.

2. Fundir el chocolate

Aparte, en un cazo a fuego muy bajo o al baño maría, fundimos el chocolate con el aceite de coco. Removemos hasta que esté completamente liso. Sin prisas, sin pasarse de temperatura.

3. Añadir la vainilla

Retiramos del fuego y añadimos la pasta de vainilla. Mezclamos bien.

4. Integrar las dos mezclas

Volcamos el chocolate fundido sobre la crema de avellanas y trituramos de nuevo unos segundos para que se integre todo.

5. Cacao, eritritol y sal

Añadimos el cacao puro, el eritritol pulverizado y la pizca de sal. Probad antes de echarlo todo: el punto de dulzor y de cacao va en gustos. Yo voy añadiendo de cucharada en cucharada hasta dar con el punto que me gusta.

Trituramos otros 2 minutos para que todo quede bien integrado y la crema coja brillo.

6. Al bote

Pasamos a un tarro de cristal limpio y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente. Veréis que va espesando según se enfría.

7. Conservación

Si la guardáis en la nevera, se conserva mejor y dura más, pero se pondrá bastante dura. Cuando la queráis usar, sacadla 10-15 minutos antes para que recupere la textura untable.

Y ya la tenemos lista.


Trucos y consejos

  • Las avellanas, calientes. Si las tostáis vosotros (180 ºC, 12-15 minutos), pasadlas al procesador aún templadas. Sueltan el aceite antes y la crema queda más fina.
  • Pelarlas bien. Si dejáis piel, el sabor sale un poco amargo. Las froto en un paño limpio mientras están calientes y la piel sale sola.
  • Procesador potente. Esta receta no funciona en una batidora de mano. Hace falta un procesador o robot de cocina con cuchillas que aguante 7-8 minutos de trabajo seguido.
  • Probad antes de endulzar. El chocolate negro al 70 % ya tiene su punto. A veces con una cucharada de eritritol va sobrada. Mejor quedarse corto y añadir que pasarse.
  • Sal. No la saltéis. Una pizca cambia la receta y resalta el sabor del cacao.

Errores frecuentes

La crema queda granulosa, no se hace pasta. Las avellanas necesitan más tiempo. Es normal que en los primeros 3-4 minutos parezca que no avanza. Seguid procesando, parando cada poco para bajar lo de las paredes.

El eritritol se nota en boca. Lo habéis usado en grano. Pulverizadlo antes en el molinillo o usad eritritol glas directamente.

Queda muy líquida. Habéis pasado de temperatura el chocolate o habéis puesto demasiado aceite de coco. Dejad enfriar en la nevera unas horas: solidifica al perder calor.

Queda dura como una piedra. Demasiado chocolate o muy poca avellana. Se arregla calentando el bote unos segundos al baño maría y añadiendo media cucharada más de aceite de coco.


Conservación

  • A temperatura ambiente, en bote bien cerrado: 2-3 semanas.
  • En la nevera, en bote bien cerrado: hasta 2 meses.
  • Congelada: aguanta perfectamente 3-4 meses. Descongelar a temperatura ambiente.

Para regalar

Esta crema es uno de los mejores regalos caseros que podéis hacer. En un bote bonito, con una etiqueta a mano, acompañada de una hogaza de pan recién hecho. Yo la he regalado en muchas ocasiones y nunca falla.

De hecho, esta semana en la newsletter os pasé la receta de un pan de trigo sarraceno con masa madre que combina especialmente bien con esta crema. Pan denso, aromático, una tostada con esta untada por encima y poco más se puede pedir.

Crema de cacao con manteca de frutos secos


Vídeo paso a paso

En este enlace podéis ver el vídeo corto con el paso a paso:

👉 Ver vídeo del paso a paso


Preguntas frecuentes

¿Se puede hacer sin chocolate, solo con cacao? Sí, pero queda más amarga y menos cremosa. Si la queréis así, subid el aceite de coco a 2 cucharadas y añadid 3-4 cucharadas de cacao puro. El dulzor lo ajustáis con eritritol al gusto.

¿Puedo cambiar las avellanas por otro fruto seco? Por supuesto. Las almendras, las nueces de macadamia o los anacardos funcionan muy bien. El sabor cambia, claro, pero la técnica es la misma.

¿Por qué eritritol y no estevia o azúcar? El eritritol no deja regusto si se usa pulverizado, no afecta al azúcar en sangre y aguanta bien en recetas frías. La estevia da regusto amargo en cantidades altas. Si preferís azúcar, podéis usar azúcar de coco o panela en la misma cantidad.

¿Es apta para celíacos? Sí, siempre que uséis chocolate con certificación sin gluten y cacao puro también certificado. El resto de ingredientes son naturalmente sin gluten.

¿Es vegana? Sí, si usáis un chocolate negro vegano (la mayoría de chocolates al 70 % lo son, pero comprobad la etiqueta).


¿La probáis? Si la hacéis, contadme qué tal os ha quedado y con qué la untáis. Y si os animáis con la versión para niños y la de chocolate negro a la vez, ya me diréis cuál triunfa más.

A disfrutar como niños

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