Hay postres que huelen a celebración, a casa llena, a sobremesas largas entre café, conversación y el aroma tostado de la almendra. El rosco de Vilalba es uno de ellos: una receta tradicional de la Terra Chá, sencilla en ingredientes pero rica en memoria y presencia.
Este dulce típico de la zona de Vilalba, en Lugo, es un imprescindible en muchas casas gallegas durante las fiestas, romerías o celebraciones familiares. Se prepara con almendra marcona, ralladura de limón y huevos, y se hornea sobre una oblea, formando un círculo de pequeñas bolas que se tocan, se doran y se funden en cada bocado. ( la forma tradicional no mantiene las bolas, si no que es en forma de corona uniforme, pero he decidido mantener las bolas)
No hay levadura ni harina. Solo producto puro y saber hacer. Te enseñamos cómo prepararlo paso a paso.
📝 Ingredientes
-
500 g de almendra marcona cruda ( o harina de almendra)
-
250 g de azúcar blanco
-
3 huevos medianos
-
Ralladura de un limón
-
1 oblea redonda (para usar como base)
-
Un poco de agua (para formar las bolitas)
👩🍳 Paso a paso: cómo hacer el rosco de Vilalba
1. Tostar las almendras
Pon las almendras en una sartén, a fuego medio, y tuéstalas removiendo constantemente. El aroma será irresistible, pero cuidado de no pasarlas. Reserva unas cuantas almendras enteras para decorar.
El resto, tritúralas con un molinillo o procesador, pero sin que queden completamente molidas: buscamos una textura ligeramente gruesa, para que el rosco tenga ese punto rústico que lo hace único.
2. Preparar la masa
En un bol, mezcla las almendras molidas, el azúcar y la ralladura de limón. Añade los huevos batidos y amasa todo con las manos limpias, hasta que tengas una mezcla pegajosa pero compacta.
Refrigera la masa durante unas horas. Esto ayudará a que luego puedas trabajarla sin que se te pegue tanto a las manos.
3. Formar el rosco
Precalienta el horno a 170 ºC. Coloca la oblea en una bandeja o molde redondo de horno.
Con las manos humedecidas en agua, forma pequeñas bolitas con la masa y ve colocándolas sobre la oblea, formando un círculo cerrado. Las bolitas deben quedar pegadas unas a otras, tocándose.
Decora con las almendras enteras que reservaste y marca un dibujo en la parte superior con un tenedor.
4. Horneado
Lleva al horno a 170 ºC durante 40 minutos, hasta que esté bien dorado por fuera, pero con el interior aún húmedo, jugoso y lleno de aroma a almendra tostada y limón.
✨ Consejos para un rosco perfecto
-
Usa almendra de calidad, mejor si la tuestas tú en casa. La textura y el sabor lo agradecerán.
-
Reposa la masa: aunque tengas prisa, el frío ayuda a que las bolitas se formen mejor.
-
No tritures demasiado: la textura del interior debe ser suave, pero con cierto granillo.
-
Sirve con café, licor café o simplemente un buen momento.
❤️ Un postre que guarda memoria
El rosco de Vilalba es más que una receta: es una forma de celebrar, de volver al origen, de sentarse en la mesa y sentir que el tiempo se detiene. Un dulce gallego que merece seguir vivo en nuestras cocinas, como símbolo da terra, das festas e das avoas que facían maxia coas mans.
🗨️ ¿Lo conocías?
¿Has probado alguna vez el rosco de Vilalba? ¿Se hace algo parecido en tu zona?
Cuéntamelo en comentarios o comparte esta receta con quien sabes que la disfrutaría.
E se o preparas, mándame unha foto. ¡Estaré encantada de ver o teu rosco na túa casa!


