Si te apetece aprender a hacer tu propio roscón conmigo, de principio a fin y en un grupo muy pequeño, te dejo aquí toda la información del taller presencial de Roscón de Reyes.
Toca hacer roscón de reyes, y llevo años «peleándome» con él para dar con la auténtica receta tradicional gallega. La de verdad y cómo lo hacía mi abuela para tener un roscón con la miga húmeda y esponjosa incluso dos días después. Es más, me atrevo a decir que está mejor al día siguiente, pues el sabor se habrá asentado e intensificado. En Galicia es tradición hacer el roscón en reyes, en Pascua y por las fiestas. Antes las roscas las amasaban, las dejaban levar y luego las bajaban de nuevo, con ello subían dos o tres veces, y luego ya las horneaban. Yo hice la masa El miércoles por la noche, la dejé en la nevera para retardar el levado y ajustarlo a mi tiempo y así no adaptar mi vida al roscón. El jueves, a la una del mediodía, una mano generosa lo quitó del frigorífico para que se atemperara la masa. Llegue del trabajo, hice el roscón por la tarde y me fui a recoger al peque al cole. Ahí se quedó, solo en casa y libre para ir fermentando (unas 3 horas) «Et Voila”, a las 7 cuando llegamos estaba perfecto, había subido y solo faltaba el último paso, y quizá el más importante, la cocción. Lo pincelé, encendí el horno y mientras bañaba a los enanos y se hacía la cena, el roscón se iba cociendo. Los 20 minutos de siempre, a 180 grados. El aroma en toda la casa era maravilloso y el sabor y la textura perfectos.
LA RECETA PASO A PASO.
FERMENTO (la noche antes)
- 100 g de harina
- 25 g de levadura prensada (8 g de levadura seca de panadería)
- 50 ml de leche templada
Mezclamos los ingredientes del fermento y lo dejamos tapado en un bol en la nevera y al día siguiente lo quito un par de horas antes de hacer la masa.
THANG ZHONG (lo preparo al mismo tiempo que el fermento)
Es una técnica muy utilizada en Japón que aporta humedad y esponjosidad a las masas y ayuda a que se mantenga fresco más días. Consiste en unas simples papillas en proporción 5:1 (5 partes de líquido por 1 de harina). En el momento del amasado se incorpora como un ingrediente más. Es ideal para panes de molde, bollería y masas enriquecidas en general.
Ingredientes
- 125 g de leche
- 25 g de harina
Cómo lo hago
- Mezclamos la leche con la harina y acercamos al fuego, removemos constantemente hasta que empiece a espesar o alcance los 65°.
- Cuando tenga una consistencia de natillas lo aparto del fuego y lo tapo con film (mejor si lo dejo pegado a la mezcla) para que se enfríe y no haga costra.
- Lo dejo hasta el momento de su utilización, que en mi caso suele ser al día siguiente.

INGREDIENTES FINALES
- El fermento y el Thang Zhong.
- Harina de fuerza 850 g
- 5 huevos.
- 100 g de manteca de vaca y 50 g de mantequilla a temperatura ambiente.
- 125 g de azúcar y 60 g de azúcar invertido.
- 50 ml de anisette Marie Brizard
- Ralladura de 1 limón y ralladura de media naranja (o 1 cucharada ralladura seca de naranja)
- 7,5 ml de sal
Elaboración paso a paso
Primero preparo todos los ingredientes
Sacamos el fermento de la nevera, la manteca, mantequilla y los huevos, para que se vayan atemperando. Pesamos la harina y le añadimos la ralladura de limón, naranja y la sal.
Amasado
Echamos todos los ingredientes en la amasadora, excepto los 50 g de mantequilla y amasamos unos 10 minutos, hasta que esté todo integrado. Después vamos añadiendo la mantequilla poco a poco y seguimos amasando a velocidad media unos 20 minutos, hasta que la masa esté elástica y brillante pero un poco pegajosa. Si empleáis una harina con menos fuerza quizás no tengáis que amasar tanto tiempo
Para hacerlo sin amasadora.
Ponemos la harina en forma de volcán y echamos los ingredientes excepto la mantequilla en el medio. Amasamos energéticamente hasta obtener una masa elástica y que se despegue de las manos. No todas las harinas son iguales, así que quizá necesitéis un poco más, pero con cuidado, porque si ponéis mucha harina os saldrá menos esponjoso. Como sabéis, la masa hay que trabajarla mucho, así que después de un buen rato y que se haya desarrollado el gluten, añadir los 50 g de mantequilla y continuar amasando hasta que esta se integre bien en la masa.
En este punto podéis congelar la masa, justo después del amasado y antes del primer levado. Con las cantidades de la receta sale 1800 g de masa y se hacen dos buenos roscones. A veces yo la divido y hago un roscón y congelo la otra mitad. Así podremos hacerlo otro día sin apenas trabajo (Hay que quitarla del congelador, dejarla en un bol tapado. Tarda unas 8 horas en descongelar y otras 8 en levar a unos 21 °C).
Levado y formado
La dejamos levar un poco y si no queremos (o no tenemos tiempo) de continuar, metemos la masa en un bol engrasado y guardamos en la nevera bien tapada hasta el día siguiente. Pero podéis también seguir el proceso y dejar levar a temperatura ambiente hasta que doble el volumen, Dependiendo de la temperatura de vuestra cocina, le llevará unas tres o cuatro horas, y a veces más. Quitamos la masa de la nevera, que estará inflada y habrá doblado su volumen y esperamos una hora más o menos para que se vaya atemperando y se haga manejable y le damos forma a los roscones.
(Con estos ingredientes me ha salido 1900 g de masa, e hice 2 de unos 900 g, pero a veces hago incluso 3 o si tenéis un horno grande puedes hacer uno. Tened en cuenta que la miga de uno grande siempre quedará mucho más esponjosa)
Los dejamos tapados con film dentro del horno para aislarlos de corrientes de aire, pues esta masa es muy sensible y se bajan muy fácilmente. Los tiempos de fermentación dependen de la temperatura ambiente. Os dejo un enlace de un vídeo del formado para que os pueda ayudar.
Horneado
Antes de meterlos en el horno los pintamos con huevo batido (que tendremos a temperatura ambiente) y les ponemos montones de azúcar humedecido con un poco de agua por encima para decorar, almendras laminadas, unas guindas… a gusto del consumidor e imaginación.
Horneamos los roscones a 180 °C con calor arriba y abajo 17-20 minutos, ni uno más ni uno menos en mi horno. Como cada horno es diferente, estos tiempos son orientativos, así que mejor controlarlos y cuando estén dorados los quitamos, pero tener en cuenta que si se pasan mucho estarán más secos. Cuando los quitamos estarán blanditos y puede parecer que están crudos, pero nada más lejos de la realidad, esperar que se enfríe y veréis que están jugosos y deliciosos.
Supongo que como todo es también cuestión de un poco de práctica, pero desde luego nada imposible. Yo creo que vale la pena intentarlo, pues la diferencia de sabor con la mayoría de los comprados es notable, y como todo lo hecho en casa, sabemos de qué está hecho, que también es importante.
Podéis ver el paso a paso en vídeo por si os ayuda.
Os dejo además un planning para que os organicéis y la receta resumida.
Espero que os ayude; sin embargo, adaptar las recetas y las masas a vuestros tiempos y horarios
Receta y programación roscón de reyes.
Consejos.
- Primero planificar en un papel los tiempos de la receta. Mejor planificar siempre hacia atrás y partiendo de la hora a la que queréis hornear el roscón. Os ayudará y facilitará el proceso.
- Usar la nevera para retrasar los levados o el horno para crear una cámara de fermentación si tenéis que acelerarla.
- Las harinas son diferentes y la absorción de líquido también. Dependiendo de la harina que utilicéis, quizá tendréis que ajustar un poco.
- La manteca de vaca podéis sustituirla por mantequilla o podéis hacerla (aquí os cuento como). ¿Cambia el sabor? Sí, cambia el sabor, pero igualmente está deliciosa.
- ¿Qué no os gusta el anís? Podéis sustituirlo por cualquier otro licor que os guste. ¿Varía su sabor? Desde luego, pero no la textura si respetáis la cantidad de líquidos a utilizar.













