
Tierno por dentro, con la corteza crujiente y el dulzor suave de la calabaza asada.
Este pan lo hago cuando tengo calabaza asada en la nevera. La calabaza le da humedad y un dulzor muy suave, y las nueces, el crujiente. El trigo sarraceno y el teff le dan un sabor más profundo, de pan de campo.
Es un pan sin gluten que se hace en molde: no hay que formarlo. Se mezcla, se deja subir y al horno. Va bien con mantequilla, con queso fresco o con una mermelada casera.
Ingredientes
Para el fermento
- 100 g de harina de arroz
- 100 g de agua
- 5 g de levadura seca de panadería
Para la masa
- 180 g de harina de arroz
- 60 g de harina de teff (o de mijo)
- 50 g de harina de trigo sarraceno
- 190 g de almidón de tapioca
- 20 g de psyllium en polvo
- 10 g de sal
- 375 g de suero de leche
- 200 g de calabaza asada, sin piel y aplastada
- 40 g de aceite de oliva
- 100 g de nueces troceadas
El psyllium es el que da estructura a la masa: hace el papel del gluten y ayuda a que la miga se sostenga. No lo quites.
Cómo hacer pan de calabaza sin gluten
1. Prepara el fermento. En un bol pequeño, mezcla la harina de arroz con el agua y la levadura. Tapa con un paño y déjalo reposar unas 2–3 horas, hasta que tenga burbujas.
2. Mezcla los secos. En un bol grande, mezcla las harinas, el almidón de tapioca, el psyllium y la sal, para que el psyllium quede bien repartido.
3. Haz la masa. Añade el fermento, el suero de leche, el aceite y la calabaza asada, y mezcla hasta tener una masa homogénea y algo pegajosa. Si la notas muy firme, añade un poco más de suero: cada harina y cada calabaza absorben distinto. Incorpora las nueces al final.
4. Primer levado. Tapa el bol con un paño húmedo y deja reposar la masa 1 hora en un sitio templado.
5. Al molde. Pasa la masa a un molde de pan engrasado o forrado con papel de horno y alisa la superficie con una espátula mojada.

6. Segundo levado. Déjalo reposar otros 30–40 minutos para que gane algo más de volumen. Mientras, precalienta el horno a 200 °C.
7. Hornea. Hornea a 200 °C durante 40–45 minutos. Si quieres una corteza más crujiente, pon un recipiente con agua en el fondo del horno para crear vapor.
8. Deja enfriar. Desmolda el pan y déjalo enfriar sobre una rejilla antes de cortarlo: la miga sin gluten termina de asentarse al enfriar.
Los tiempos son orientativos: siempre dependen de tu horno.

Si no tienes suero de leche
El suero de leche le da suavidad a la miga. Si no tienes, puedes hacerlo en casa: mezcla leche con unas gotas de zumo de limón o de vinagre y déjala reposar 10 minutos.









